Su papá, Dardo Tosetto, su abuela, Amorosa Brunet, su madre, Ruth González, sus tíos, Estrella González y Héctor Vitantonio; fueron víctimas del terrorismo de Estado. Estos tres últimos estuvieron en cautiverio en La Calamita antes de ser asesinados.
En ésta entrevista, la Tana, militantes de Derechos Humanos, integrante de HIJOS y actual diputada nacional del Frente para la Victoria, nos habla de su vida y su búsqueda implacable de la verdad
El Urbano - Primero se llevaron a tu viejo, Dardo José Tosetto, cuando estabas en el vientre de tu mamá… y después se llevan a tu vieja, Ruth González, a tus tíos, Estrella González y Héctor Vitantonio … tenés desaparecida a tu abuela materna, Amorosa Brunet de González… cómo construís el recuerdo dentro de tanto dolor…
Josefina “Tana” González - No siempre es malo recordar… enseña y puede comprometerse a partir de la repetición del relato y contribuir a que no vuelva pasar… y en realidad tampoco me molesta recordar porque me pasé la vida tratando de reconstruir lo que no sabía… a veces suele ser una adicción saber…
Cuando mi papá desaparece yo no había nacido… lo secuestran el 9 de diciembre de 1975… no fueron la Triple A (Alianza Anticomunista Argentina), porque ya había dejado de funcionar a principio de octubre de ese año, al irse José López Rega, y el resabio quedó bajo las órdenes de las Fuerzas Armadas, en un “licuado” que se llamó “La Logia Argentina”, entre otros nombres, así que ya los secuestros y asesinatos estaban a cargo de los militares con la participación de civiles… por eso a mi viejo lo raptan los militares…
Él cae en citas nacionales que se dieron en el ERP (Ejército Revolucionario del Pueblo) para esa fecha, para lo que sería la toma de Monte Chingolo (Batallón Depósito de Arsenales 601 Domingo Viejobueno)… él cae ahí en ese contexto… él tenía una cita con alguien de Buenos Aires y allí lo desaparecen…
El Urbano - De tu viejo pudiste averiguar más…
Josefina “Tana” González - Nada. Literalmente se lo tragó la tierra… porque creo que queda claro que centros clandestinos antes del golpe del 76’ eran “realmente clandestinos”… estaban más tapados y también fueron pocos lo que sobrevivieron para poder indicar los lugares…
Hay una gran diferencia entre los centros clandestinos de (Ramón Genaro) Díaz Bessone y (Leopoldo Fortunato) Galtieri. Y digo Díaz Bessone porque él estaba a cargo del Segundo Cuerpo del Ejército, porque él asumió en septiembre de 1975 hasta el 12 de octubre del 76’, o sea que la desaparición de mi papá, mi mamá y mis tíos fue durante su jefatura en Rosario…
El Urbano - Tu vieja también militaba en el ERP
Josefina “Tana” González - Toda mi familia… mi mamá, sus hermanas Estrella y Azul, mi papá, la pareja de Estrella, Héctor Vitantonio, y mi abuela eran militantes del PRT (Partido Revolucionario de los Trabajadores)… en el ERP estaban todos menos Azul…
El Urbano - Y después de la desaparición de tu papá se van para Brinkmann, Córdoba…
Josefina “Tana” González - Fuimos a Brinkmann, porque de allá era mi papá… cuando lo secuestran mi mamá viaja para allá embarazada de mí de 7 meses…
Mi mamá va para Brinkmann para que sus familiares vayan a buscar a mi papá, porque era la única manera que él conservara la vida…
Mi abuelo, el papá de mi papá, viene con su cuñado a Rosario, el hermano de mi abuela a Rosario… y hace lo que cualquier persona de un pueblo haría; va a la comisaría, va a la Jefatura… pregunta en otros lugares, todo de palabra y le dicen que no se sabía nada… se dan media vuelta y vuelven al pueblo… y nunca más consultaron sobre el destino de mi papá…
El Urbano - Y después que pasó con ustedes…
Josefina “Tana” González - Nosotros empezamos ir de un lado para otro… en casa de compañeros… cuando yo nací estábamos viviendo en la casa de mi tío, el marido de mi tía Estrella, Héctor Vitantonio… ahí mamá vivió un tiempo con mi hermana Mariana… un día se fue unos días, dejó a mi hermana de mis tíos y volvió conmigo, recién nacida… yo pasé mis primeros días de vida allí. Yo nací el 17 de febrero de 1976.
Después seguimos dando vueltas, y a mis 5 meses de vida, cuando ya hacía un tiempo vivíamos de Pedro Paulón y su pareja Inés, en Sánchez de Bustamante 845 Rosario, nos secuestran… nosotros creemos que nuestra caída pasó porque Pedro era integrante de la (Columna) “Sabino Navarro”… eso fue el 19 de julio y las grandes caídas de la “Sabino Navarro” fue entre el 19 y 21, por eso con mi mamá y con un documento falso (a nombre de Dolores Aguirre) no la reconocen en un comienzo y nos llevan al Servicio de Informaciones, a diferencia de Pedro…
A Pedro también se lo tragó la tierra. Lo único que tenemos es la declaración del “Chino” (Roberto) Hyon, que lo escucha cuando lo están torturando… calculamos que estuvo en La Calamita, aunque el “Chino” no sabe a ciencia cierta que haya estado allí…
Nosotros pensamos que la caída de Pedro vino de la mano de la “Sabino”, pero cuando se dieron cuenta a quién se había secuestrado, que había estado en el ERP antes que en la “Sabino”, imaginamos que lo llevan a La Calamita porque era una persona que estaban buscando por otro lado, en una estructura militar diferente… aunque suene horrible “Pedro tenía mucho más para aportarle” desde el ERP que desde la “Sabino”…
El Urbano - Y qué les sucede a ustedes en el Servicio de Informaciones…
Josefina “Tana” González - Ahí la torturan a mí mamá, como a nosotras para que ella hable… después nos sacan a nosotras dos del lugar, nos dan a dos familias de policías diferentes… pero nos vuelven a llevar varias veces…
A mí me llevan a interrogatorios con ella y recibo golpes que me afectaron muchísimo, de hecho tuvieron que sacarme el baso a los 10 años por los golpes que recibí de beba…
El Urbano - Y qué pasó con tu vieja
Josefina “Tana” González - A mí mamá le fraguan la libertad, el 9 de septiembre del 76’ del Servicio de Informaciones… ven que la suben como en un taxi, y la trasladan (José) Lofiego, (Agustín) Feced, (Raúl) Guzmán Alfaro y su chofer…
Nosotros pensamos que la trajeron a La Calamita… hace unos años hablé con Roxana Colombo… ella estuvo con ellos… mi tío (vitantonio) hablaba mucho con ella… Roxana dice que mi tío le decía; “no estamos en Rosario”… mi tío venía de familia de panaderos, y sabía que el pan que le daban no era rosarino, que era pan hecho en un pueblo no de ciudad. En esos momentos uno agudiza todos los sentidos…
El Urbano - Toda tu familia fue a parar a la Calamita…
Josefina “Tana” González - Sí… mi tío y mi tía, o sea Héctor Vitantonio y Estrella González cayeron el 23 de septiembre del 76’, lo secuestran en su casa y lo juntan con mi mamá… y el 5 de octubre lo dan por muerto por un supuesto enfrentamiento… supuestamente iban en un auto, no acataron la voz de alto y abren fuego “la fuerzas de seguridad” y terminan muertos los tres. Mi mamá estaba desnuda, mi tía con un camisolín, porque había sido mamá hacía unos días, y mi tío iba con un vaquero…
El Urbano - Tu tía estaba embarazada… tu prima está con ustedes…
Josefina “Tana” González - Sí, porque cuando los raptan a mis tíos, a la beba se la dejan a unos vecinos y ellos se lo llevan a mi tía abuela…
El Urbano - Cómo fue tu recorrido luego de secuestrar a tu vieja
Josefina “Tana” González - Nos dan en tenencia a mí y a mi hermana a guardia cárceles… cuando blanquean la muerte de mi mamá y mis tíos, mi tía abuela, Judit Brunet, nos empieza a buscar…a todo esto mi abuela, Amorosa Brunet, cae entre mayo y octubre del 77’ en Buenos Aires…
Mi tía abuela era la única que nos podía buscar y pedir la tenencia legal… porque la hermana mayor de mi mamá estaba presa y otro hermano mayor, el más grande de los cuatro, ideológicamente no estaba de acuerdo con la militancia de casi toda la familia…
Ella nos encuentra a las dos, a mi hermana se la dan en noviembre del 76’ y a mí en mayo del 77’…
El Urbano - Allí comienza en vos la búsqueda de la verdad… leí que les habían dicho, a vos y a tu hermana, que tus padres habían fallecido en un accidente…
Josefina “Tana” González - En sí esa fue la versión “oficial”… y se la dijeron más a mí que a mi hermana porque ella era más grande… cuando pasó lo que pasó ella tenía 3 años y tuvo que hacer otro proceso… pero a mí y a mi prima, 8 meses menor que yo, nos dijeron lo del accidente…
A los 7 años tenía pesadillas, sobre “alguien me llevaba en brazos”… y al final me terminan diciendo que a mis padres lo habían matado por “pensar distinto”…
El Urbano - Cómo es la vida de un hijo de desaparecido después de saber la verdad… nunca le recriminaste nada a ellos, por su militancia y compromiso…
Josefina “Tana” González - A mí el de querer saber me permitió entender su militancia… desde muy chica fui tomando conciencia de lo ocurrido.
Apenas me enteré que los habían matado lo dejé ahí, pero después empecé hablar con gente que había estado presa con mi mamá… a Lelia (Ferrarese), que estuvo en cautiverio con ella, ya ni recuerdo cómo la conocí, la tengo adquirida de toda la vida, por darte un ejemplo…
Es como que yo preguntaba, hablaba… y cuando empecé saber un poco más y ser más grande, me metí mucho a investigar que era el PRT y el ERP… leí pocos libros, pero me dediqué a rescatar los testimonios directos… y además también supe quiénes eran los otros militantes, los que no estaban…
En realidad cuando llegué a mi juventud y militar en HIJOS (Hijos por la Identidad y la Justicia contra el Olvido), tenía muy claro lo que había pasado y por qué… y no es que no me haya “enojado con ellos”, uno se enoja con lo que necesita y te planteás; “por qué es tan importante el otro y yo me quedé sola”, pero después volvés entender…
La verdad que hice un camino de muy chica y llegué a mi adolescencia y mi juventud, pasando esas etapas a la inversa… o sea en la adolescencia los chicos tratan de separarse de sus padres, mientras que yo los buscaba y trataba de identificarme con ellos…
Calculá que a los 11 años aparece el papá biológico de mi hermana. Tengo que entender que no teníamos un mismo padre… a los 13 empiezo la búsqueda de mí papá y sé quién es recién a los 15… y me encuentro con esta historia, que nadie había hecho nada sobre lo que le pasó y empiezo a rastrear todo y rearmarlo… ser yo la que tuvo que ir a la secretaría (de Derechos Humanos) y hacer la denuncia de su desaparición luego de tantos años… ir a todos los organismos del Estado para preguntar, a los cementerios para saber si podría estar enterrado allí…
Yo llegó a la militancia con todo eso…
El Urbano - Esos trámites y averiguaciones las hiciste ya estando en HIJOS…
Josefina “Tana” González - Muchas sí, y otras no… por eso cuando ingreso a HIJOS era la que más orientaba a mis compañeros por dónde empezar la búsqueda… y a la que delegaban las mismas…
Lo que pasa que mi forma de reconstrucción e investigación es parte de la lógica de mis pensamientos… fue esa lógica que tuve cuando comienzo a trabajar en las Causas (de desaparición de personas)… donde todo el mundo se traba y no saben por dónde arrancar, yo encuentro la forma de destrabar el tema y avanzar…
Es que casi tres cuartos de mi vida fue haciendo esto…
El Urbano - Aún no lograste ser Tosetto…
Josefina “Tana” González - Aún no… y son los tiempos judiciales… la justicia provincial anda tan bien (risas)…
Cuando me di cuenta quién era mi papá, descubrí que él y yo nacimos el mismo día… los dos cumpliríamos años juntos el 17 de febrero.
Hace tres años, después de mucho pelear, logré que la justicia me escuchara, porque no es simple el tema, porque al estar desaparecido mi papá yo tendría que hacer la desaparición forzada, pero para hacer la desaparición forzada tengo que demostrar el vínculo, pero para demostrarlo tengo que saber dónde está… es complicado…
Entonces busqué por todos lados, e hicimos una presentación para que la jueza de la causa nos haga lugar la filiación, antes de la desaparición forzada mostrando todo; y el 17 de febrero de 2012 presentamos el pedido de filiación… en junio de ese año logré mis análisis de ADN con la hermana de mi papá y se constató que soy hija de él…
Pero seguimos esperando que podamos abrir el caso de desaparición forzada de mi viejo…
El Urbano - Cómo ves el presente y el futuro en materia de Derechos Humanos
Josefina “Tana” González - Yo creo que nuestra lucha en los 90’ era una lucha basada en nuestras convicciones, pero éramos consiente que pocos nos escuchaban… era muy difícil, era David y Goliat… y no teníamos la piedra (risas), no era muy sencillo pegarle…
Para mí Néstor (Kirchner) fue la diferencia entre la utopía y la realidad… teníamos consignas, no digo resignadas porque uno renueva las fuerzas siempre, pero ya uno pensaba que las tenías que sostener por una cuestión política más que por si se pudiera hacer verdad…
Y Néstor vino no sólo a escuchar, sino para esto realmente tome la dimensión que el tema tenía y tiene… estábamos solos, hasta que vino un Estado que dijo que tenía que escucharnos…
Hoy se avanzó de tal forma que se rompieron varias barreras… el juicio a la Junta Militar se progresó en un primer relato de lo que pasó… pero estuvo muy plagado de un Estado que intentaba vivir con militares con armas apuntándolos, pero como país no teníamos un Estado fuerte… por eso quedó trunco… creo que tuvieron más voz y fuerzas los represores que las víctimas… y se lograron pocas sentencias y llegaron las leyes de Punto final y Obediencia de Vida, y después los indultos…
Lo que se rompió y cambió… aunque nos siga faltando un debate profundo como sociedad sobre Derechos Humanos, es muchísimo, porque hay cosas que no bancamos… si uno ve, en propios y extraños, la alegría que causó encontrar a Guido (Ignacio Guido Montoya Carlotto), te das cuenta que hay una búsqueda de todos de la verdad y la justicia… en eso estamos a años luz de los 90’.
Recordar desde la memoria
Josefina “Tana” Tosetto González nació en Rosario el 17 de febrero de 1976, cuando su madre, Ruth González, eludía a militares y civiles que la buscaban por su militancia en el PRT y el ERP.
Su padre, Dardo José Tosetto, había sido secuestrado y desaparecido el 9 de diciembre del 75’. Él era jefe de Logística del Ejército Revolucionario del Pueblo y cae en el bar “Crisol”, frente al Hospital Español, en Rosario, según relata el periodista Carlos del Frade en su libro “Matar para Robar”. Cuando ocurrió esto, su hermana, Mariana, tenía 2 años y medio, y ella estaba aun en el vientre de su mamá que llevaba casi 7 meses de embarazo.
Al nacer la “Tanita”, como tiernamente la nombraría Ruth, ya vagaba con su familia de aquí para allá para escaparle al temible destino de cualquier militante revolucionario de esos años. En entrevistas se supo que Ruth y sus hijas durmieron en estaciones de colectivos, en casas de compañeros y hasta en la calle.
Cuando son “chupados” por las fuerzas de seguridad y llevados al Servicio de Inteligencia de Rosario, Josefina tenía 5 meses de vida y Mariana 3 años. Tanto la beba como la pequeña fueron salvajemente golpeadas por el mismo Agustín Feced para que Ruth delatara a sus camaradas del ERP.
Al ser trasladada a La Calamita Ruth se encontró con su hermana Estrella y su cuñado Héctor Vitantonio, que habían sido secuestrados el 23 de septiembre en su domicilio. Luego de unos días de cautiverio en el centro de detención ilegal de personas de mayores proporciones del sur provincial que funcionó en Baigorria en Eva Perón 1530, los tres fueron asesinados en un simulacro de enfrentamiento el 5 de octubre de 1976.
El destino de las hijas de Ruth fue incierto. Ya hacía unos meses que se había dado la tenencia de las menores a dos familias de guardia cárceles. Pero su tía abuela, Judit Brunet, decide buscarlas y pedir por ellas para cuidarlas y criarlas. Judit logró ubicar a las nenas, primero a Mariana en noviembre de ese año y a Josefina en mayo de 1977.
A los 7 años, y luego de terribles pesadillas que Josefina tenía donde era raptada por extraños, Judit decide contarle el horror vivido. Hasta esa edad le habían dicho que sus padres habían muerto en un accidente, salvaguardando a las niñas de una verdad dolorosa y difícil de entender.
Desde los 11 años la “Tana” empezó una práctica que aún no ha abandonado; saber más de sus padres y los porqués de su compromiso y militancia, de los compañeros que se jugaron la vida por un futuro igualitario, de los cómplices y asesinos, de los responsables de la masacre, de la búsqueda de la verdad y la justicia.
Hoy es diputada nacional del Frente para la Victoria y militante de “La Campora”. Fue una de las fundadoras de HIJOS y participa de las causas que se llevan adelante contra crímenes de lesa humanidad.






