Omar Perotti asumió como nuevo gobernador de Santa Fe y en su primer discurso hizo un crudo diagnóstico de la situación en que recibe la provincia. Enumeró el crecimiento de la pobreza, algo que a su entender debería avergonzar a todos los sectores políticos de la provincia y del país, y habló del elevado nivel de déficit y deuda flotante que hereda. Pero prometió no escudarse en “la pesada herencia” y dejó en claro cuál será el rumbo de su gestión: “A las crisis no se las llora, se las enfrenta”.
Según Perotti, Santa Fe “está para más y nos estamos conformando con poco”. De esa manera trazó diferencias con la gestión saliente del Frente Progresista, a la cual le achacó no solo el incremento del delito y la inseguridad, sino también un manejo deficiente de la economía y de las finanzas públicas. En ese sentido, anticipó que modificará el presupuesto sancionado a fines de noviembre por la Legislatura.
El presidente Alberto Fernández participó de la primera parte del acto de asunción del gobernador Perotti y la vicegobernadora Alejandra Rodenas, este miércoles a la tarde en la Legislatura santafesina ante diputados y senadores provinciales, legisladores nacionales y representantes de instituciones y organismos oficiales.
Con el aval que significó la presencia de Fernández en Santa Fe –el presidente estuvo unos 20 minutos y luego se fue a Paraná para presenciar la reasunción del gobernador entrerriano Gustavo Bordet–, Perotti hizo otra diferenciación respecto de los gobiernos del Frente Progresista. Dijo que va “a coordinar y armonizar la relación con la Nación” y enfatizó que eso ayudará a la provincia a recuperar su economía y disminuir la pobreza y la desigualdad: “Nunca más de espaldas a un proyecto nacional”, fue una de las frases más aplaudidas del rafaelino.
Esperando a Alberto
La Asamblea Legislativa ante la cual juró Perotti estaba convocada para las 17. A esa hora, casi todos los diputados y senadores ya estaban en el recinto de la Cámara baja. Sin embargo, todo se demoró para esperar la llegada del presidente.
Tres ex gobernadores –los justicialistas José María Vernet y Víctor Reviglio y el socialista Antonio Bonfatti– estaban sentados en primera fila como invitados especiales, junto a legisladores nacionales por Santa Fe, miembros de la Corte Suprema de la provincia y de la Nación (el santafesino Horacio Rosatti) y el nuevo intendente de Rosario Pablo Javkin.
Recién a las 18.40 Perotti y Rodenas llegaron a la Legislatura, donde fueron recibidos por militantes del PJ, del gremio Atilra y ex combatientes de Malvinas. A esa misma hora, el presidente Fernández se trasladaba en auto desde el aeropuerto de Sauce Viejo hacia la capital santafesina para sumarse a la ceremonia: un gesto que no pasó desapercibido y sobre el cual Perotti volvió una y otra vez en su discurso. Según el nuevo mandatario, los tiempos de enfrentamiento entre provincia y Nación quedaron en el pasado.
A las 19.15, Fernández, Perotti y Rodenas ingresaron al recinto de la Cámara de Diputados. Desde las barras e incluso desde la bancada peronista, se escuchó el mismo cántico que el día anterior en el Congreso: “Alberto presidente, Alberto presidente”. Fernández hizo un breve discurso en el que prometió “ayudar a Santa Fe” (ver aparte) y luego dejó la Legislatura para viajar rumbo a Paraná.
El rumbo del nuevo gobierno
En su discurso ante la Asamblea Legislativa, Perotti hizo una introducción autorreferencial en la cual mencionó su “larga lucha” para llegar al gobierno (lo logró este año en su tercer intento) y dijo que “el pueblo de Santa Fe me enseñó a esperar y me enseñó que siempre hay que seguir aprendiendo. Yo no abandono nunca y sé que los santafesinos tampoco”.
La primera parte del discurso estuvo enfocada en la cuestión económica. El nuevo mandatario volvió sobre uno de sus lemas de campaña: “Vamos a despertar al gigante que es nuestra provincia. Cada etapa tiene su tarea y la nuestra es poner de pie a Santa Fe. Es sabido que estamos en medio de una profunda crisis económica y social a nivel nacional y, en esa emergencia, los problemas que nos aguardan en Santa Fe son reales, son graves y son muchos. No será simple resolverlos, no será inmediato, pero tienen que tener claro todos los santafesinos que los vamos a resolver”.
Luego señaló que “esa emergencia se expresa no solo en una mala situación fiscal, sino con niveles de pobreza que avergüenzan en el país y en la provincia. Se manifiesta en el alto desempleo, donde algunas de nuestras regiones, han presentan indicadores que nunca creímos que podían volver”.
Perotti es contador público nacional y lo dejó en claro al mencionar algunos indicadores que dan cuenta de la situación en que recibe la provincia: “En lo fiscal, al mes de octubre el resultado financiero deficitario ascendía a 9.129 millones de pesos, como consecuencia que los gastos vienen creciendo en lo que va del año 9 puntos porcentuales más que los recursos. Ese comportamiento implica una fuerte reversión con respecto al resultado del mismo periodo de 2018. Es decir, si comparamos enero-octubre 2018 con enero-octubre de 2019 el resultado fiscal de la provincia se deterioró un 316%, no observándose en ese período un deterioro de semejante magnitud en ninguna provincia argentina”.
Luego preanunció que “el déficit continuara creciendo de manera significativa” por el pago de salarios y aguinaldos y en ese punto mencionó la deuda que asumne: “Encontraremos un elevado nivel de deuda flotante, hablando en criollo gastos realizados y no pagados, como por ejemplo certificados de obras, pagos a proveedores, contratos de servicios y gastos de funcionamiento”.
Para contrarrestar ese panorama, el gobernador lanzó una serie de promesas: “Vamos a cuidar los recursos. Vamos a gastar con prudencia. Vamos a eliminar las sospechas y hacer nuestra tarea a la luz del día. No vamos a utilizar el tema de la pesada herencia como suele decirse. Nosotros sabemos que a las crisis no se las llora, a las crisis se las enfrenta y se las derrota”.
La seguridad
El otro tópico importante del discurso fue la seguridad. Allí Perotti fue muy duro respecto de las gestiones del socialismo: “Sin orden no se pueden disfrutar las libertades. No se puede vivir en paz sin un sistema de seguridad pública eficiente en la resolución de los conflictos sociales, las violencias y los delitos que tiene lugar en la comunidad. Ello requiere, entre otras condiciones, de una Policía adecuada a la legalidad democrática y eficiente en el cumplimiento de sus funciones de protección ciudadana”.
“La expansión del delito en nuestra provincia durante los últimos tiempos –describió– ha puesto en tela de juicio el sistema de seguridad público. Sus principales defectos históricos han sido evidentes. Primero, ha existido una suerte de desgobierno político sobre los asuntos de la seguridad pública, lo que ha redundado en una marcada autonomía policial. Segundo, la policía provincial adolece de severas deficiencias institucionales en el cumplimiento de sus funciones de prevención delictiva y de investigación criminal. En gran medida, esas deficiencias derivan del deterioro en los derechos y las condiciones laborales de los y las trabajadoras policiales. La Policía se ha divorciado de la sociedad y ésta le ha perdido confianza”.
“Tercero, la sociedad se ha replegado y se ha refugiado a los ámbitos privados, afrontando los riesgos con los medios a su alcance, no tenemos que perder de vista que las principales víctimas de los delitos son los pobres, los trabajadores, las personas de los estratos sociales que tienen menos protección del Estado y menos capacidad de protegerse a sí mismos frente al crimen”, completó Perotti.
Tras cartón, se refirió al narcotráfico: “Este negocio se ha expandido al amparo de la desidia y la ignominia estatal. Tal como hemos visto a lo largo de este año en casos de notoriedad pública, el desdeño estatal se manifestó en la vista gorda policial pero también judicial y política, cuando no en la complicidad asentada en un pacto de gobernabilidad directo o indirecto con el delito. Esto se acabó: debe haber una clara línea infranqueable que divida sin más a las instituciones estatales y la legalidad, de un lado, y el mundo delictivo, del otro. Hay que cortar los vínculos con el delito”.
Jura de los ministros
Luego de la Asamblea Legislativa, Perotti y Rodenas fueron a Casa de Gobierno. Allí el rafaelino recibió los atributos del mando de parte de su antecesor Miguel Lifschitz y, posteriormente, en un acto público celebrado en la Plaza 25 de Mayo Perotti les tomó juramento a sus 12 ministros y al resto del gabinete. Desde este jueves, el PJ vuelve al poder y hay nuevo gobierno en la provincia de Santa Fe.
El Ciudadano






