“La Mediación es usada en el mundo para gestionar la convivencia social, la participación ciudadana y la democratización del acceso a justicia a través del diálogo”, explicó Henn y agregó: “Cualquier acción legislativa que pueda llegar a desnaturalizar la figura legal de la Mediación, la incumbencia profesional del mediador o el valor del procedimiento en los distintos ámbitos podría significar un retroceso legal e institucional para la Provincia de Santa Fe”.
Refirió que le preocupa la posible exclusión de la mediación familiar, subrayando que hay evidencia que el porcentaje de acuerdos no sólo previene violencia entre las partes a futuro sino que también descongestiona el ámbito jurisdiccional, dándole al ciudadano una respuesta más económica en tiempo y emociones.
Recordó que la Provincia viene promoviendo esta figura desde 2011 con resultados satisfactorios en diversas materias, fundamentalmente en familiar. Mencionó -además- que la mediación en materia prejudicial obligatoria funciona en materia civil. También que la Provincia está llevando adelante experiencias valiosas de mediación comunitaria y de prevención de conflictos en materia escolar.
Señaló que aunque las normas son perfectibles, estamos en un “proceso de construcción contracultural” donde el ciudadano es “invitado a hacerse cargo de la solución de sus propios conflictos y generar escenarios de consensos en la relación en donde éste se instaló”.
Cabe recordar que el ex vicegobernador presentó en el 2017 un proyecto de Ley que propone un Sistema Integral de Medición que sistematiza el uso de la herramienta. Para ello la iniciativa propone disposiciones generales que regulan todos los tipos de mediación y a su vez, un marco jurídico particular para el uso de la herramienta en las instancias penales, contravencionales, civiles, comerciales y familiares.






