Este aumento se produce luego de reiterados reclamos de la Federación de Cooperadores, docentes y otros actores sociales. Por ejemplo, la Diputada Provincial, Miriam Cinalli, solicitó el incremento del valor por segundo año consecutivo. En este contexto considero que si bien es un pequeño avance, el monto sigue siendo totalmente insuficiente.
Durante 12 años como Presidente Comunal de Chabás, conviví con cooperadores, docentes, vecinos de buena voluntad e instituciones quienes sostuvieron con su trabajo, y por falta de justicia social, la posibilidad de que los niños de las escuelas concurran a los comedores escolares.
Esta situación se repite en toda Santa Fe, si no fuera por estos actores, que colaboran y aportan para poder brindar un plato de comida a los niños y adolescentes, los comedores escolares no funcionarían.
El trabajo solidario de la comunidad y el enorme esfuerzo de ciudadanos que contribuyen en forma anónima hacen posible que los comedores tengan sus puertas abiertas. Son decenas de miles de alumnos, de 4 a 18 años, que deberían poder tener como mínimo una comida decente al día, como complemento en algunas oportunidades, como plato único y/o principal en otros casos. Es conmovedor escuchar a docentes, personal de cocina y colaboradores el relato cuando chicos con hambre llegan el día lunes a los comedores. "El hambre no respeta feriados y fines de semana", tal como fundamenta la Diputada Cinalli en su proyecto.
Las comunidades, asociaciones barriales, ONG y escuelas -que cumplen una función para la que no fueron creadas- mitigan el hambre y sostienen el sistema. Falta personal -en muchos casos son pagos por la Comuna y/o Municipio-, el estado edilicio está a su cargo sin recibir nunca un aporte. Tampoco hay fondos para equipamiento, tales como heladeras, cocinas, vajilla, etc. Además faltan artículos de limpieza e higiene.
En definitiva, mantienen a duras penas los edificios, adquieren el equipamiento, abonan salarios al personal que atiende, suman voluntarios y también colaboran con alimentos. Porque a todas luces nadie puede comer en Santa Fe con $ 3,80, monto actualizado en 70 centavos luego de los reiterados reclamos.
La Ley dispone que la actualización de partidas debiera ser revisada dos veces por año, tanto en marzo como en julio. Las autoridades oficiales deben apuntar los números que provee el Instituto Provincial de Estadísticas y Censos en el rubro alimentación y limpieza. Los Cooperadores exigen al menos llevar este importe a $ 6. Además denuncian ante quienes quieran escuchar que las remesas se transfieren con atraso, luego de presentaciones burocráticas que demanda a las escuelas un ímprobo trabajo adicional.
¡Es el Estado ausente! Delega en otros su función. No se hace cargo ni siquiera de aportar un monto digno para que aquellos que deben recibir un plato de comida en un comedor porque no pueden hacerlo en su casa. No se hace cargo de que tengan un alimento adecuado de lunes a lunes, días hábiles y feriados. El presupuesto de la provincia de Santa Fe, que supera los 40 mil millones de pesos, no garantiza con su aporte una comida decente.






