El histórico edificio céntrico fue acondicionado para que funcione allí el estudio radial y a unas semanas de la oficialización del comodato, se realizó la mudanza.
El juicio de desalojo de la antigua sede de LT3 llevaba unos cinco años y desde Luz y Fuerza decidieron ceder el edificio para “salvar la fuente de trabajo de las 50 familias y que la radio no salga del aire, para que no deje de ser escuchada”, según había remarcado el secretario general del Sindicato, Alberto Botto.
El periodista y comentarista de la emisora, Claudio Giglioni, fue uno de los trabajadores de la radio que expresó su alegría por la mudanza. En su cuenta de Twitter, manifestó: “LT3, más viva que nunca !!! La radio late en la pasión de su gente, los que la hacemos y los que la escuchan. Gracias a todos los que lo hicieron posible”.






