Tras una audiencia imputativa que se realizó al mediodía de ayer en San Lorenzo, el policía Jonathan Emanuel Puebla, de 25 años, quedó imputado por el delito de homicidio permanecerá bajo prisión preventiva sin plazos hasta que se realice el correspondiente juicio.
Se trata del efectivo que realizó el disparo que provocó la muerte de Roberto Arrieta, un joven de 22 años oriundo de Aldao, el domingo pasado en la puerta de la comisaría 5º de la localidad de Puerto General San Martín.
La imputación fue solicitada por la fiscal Karina Bartocci, quien presentó la primera versión oficial de los hechos en la sede del Ministerio Público de la Acusación de San Lorenzo, y fue aceptada por el juez penal de la ciudad, Eduardo Filocco.
“El hecho principal, que es la muerte de Roberto, está bien definido”, explicó la fiscal Bartocci en diálogo con Fm Poriajhú, ya que durante las 36 horas posteriores al hecho se recabaron numerosos testimonios presenciales señalando que el policía disparó con una itaca antidisturbios contra la víctima, a corta distancia, en medio de una discusión.
Trascendió que en su declaración, el acusado alegó que al momento de disparar se estaba defendiendo.
Mientras transcurría la audiencia imputativa, en las afueras de la Fiscalía sanlorencina se realizó una manifestación de repudio y pedido de justicia en la que participaron amigos y familiares de Arrieta, además de militantes de Derechos Humanos.
Algunos de los asistentes presenciaron el homicidio y ayer reclamaban a viva voz ante la llegada de los funcionarios judiciales. Incluso pudieron hablar directamente con la fiscal Bartocci, quien les explicó cómo iba a continuar el proceso.
“Lo mataron frente a todos, como si nada”, repetía Romina, la novia de Roberto Arrieta, de apenas 18 años, quien además estuvo implicada durante la tarde del domingo en un accidente de tránsito que motivó los reclamos frente a la Comisaría 5º.
Accidentes
“Hay dos accidentes, uno es de Roberto y la novia, y luego se produce otro choque, otro accidente de tránsito con uno de los hermanos de Roberto. Luego se juntan, frente a la comisaría”, explicó la fiscal Bartocci, para aclarar sobre la existencia de distintas versiones sobre las horas previas al homicidio.
En lo que respecta al momento del disparo fatal, la funcionaria adelantó: “Hay una gran cantidad de testimoniales que ya hemos tomado y que nos falta. Muchos presenciales, que para una causa penal es una gran ventaja porque servirán para esclarecer lo sucedido”, dijo, y agregó que “muchos vecinos han prestado su colaboración”.
Cuestionan la capacitación de las fuerzas
La fiscal a cargo de la investigación del caso, Karina Bartocci, dio precisiones sobre las actuaciones que permitirán avanzar con el esclarecimiento del homicidio de Roberto Arrieta, pero también reflexionó en un nivel más general sobre lo sucedido y dijo: “La persona imputada es de baja edad, tiene 25 años y habría que rever el profesionalismo y la destreza que tienen nuestros hombres de la fuerza. Me parece que ese sería el primer análisis fuera de lo que tiene que ver con el proceso en sí, para ver en conjunto -y hablando también como ciudadana- qué clase de policías estamos sacando a la calle”.
En diálogo con Fm Poriajhú, Bartocci destacó que “a raíz de todo este hecho la comisaría ha colaborado con la investigación, no ha cerrado las puertas” y agregó que es posible que se sumen nuevas imputaciones relacionadas al hecho. Además, indicó que la Fiscalía pidió al registro del 911 la confirmación sobre si los policías presentes solicitaron una ambulancia, ya que el cuerpo de Arrieta fue trasladado para su atención en un patrullero, lo cual constituye una irregularidad.
“El tipo vuelve a cargar y me apunta a mí y a mi nena”
El padre de la novia de Arrieta, Mario González, estuvo presente en el momento del homicidio y dio una versión sobre lo sucedido: “Están diciendo que se le escapa el tiro, y yo lo vi a un metro de distancia que el tipo vuelve a cargar y me apunta a mí y a mi nena. Cuando veo esa situación lo único que hago es abrazarme y tirarme hacia un costado porque me veía que algo iba a pasar. Y tiró y le pegó en el pecho a Roberto”, dijo, en diálogo con la emisora LT8.
En cuanto a los momentos previos al disparo, González narró: “En un momento dado este policía hace un disparo donde el único que está delante de ese policía soy yo y mi nena de 10 años. Cuando veo que el tipo hace el disparo, él hace un paso hacia atrás y se taclea solo con una de las motos secuestradas”, dijo, y luego de eso “el tipo se cae y se levanta con una furia terrible”, señaló.
En las inmediaciones de la comisaría existen cámaras de seguridad cuyas filmaciones ya fueron puestas a disposición de la Fiscalía, y se sumarán luego varios videos tomados con celulares de personas que estuvieron allí.
El Argentino Rosario






