Desde la tarde del miércoles y hasta ayer, un importante operativo del que participaron efectivos de Gendarmería Nacional, la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) y la Policía santafesina determinó la clausura de un establecimiento que aparentaba ser una estación de servicios pero estaría funcionando de manera ilegal como comercio de granos, fertilizantes y combustibles.
El allanamiento se produjo sobre la Ruta Nacional 11, a la altura del kilómetro 337, en jurisdicción de Timbúes. Allí se encuentran los surtidores de una estación denominada “Petrogol”, en cuyo predio había numerosas cisternas y al menos un silo.
Alfredo Olivera, el secretario de Seguridad de la Comuna de Timbúes, dio algunas precisiones sobre lo sucedido y relató que “aproximadamente a las 15.30 se constituyó en el lugar personal de Gendarmería, pero fundamentalmente de la Secretaría de Energía de la Nación y la Afip, con la manda judicial emanada de los Tribunales provinciales, con una denuncia realizada por el fiscal de distrito Juan Carlos Ledesma e involucró la colaboración y coordinación de la secretaría que encabezo y personal de la Policía provincial para garantizar la seguridad”.
El operativo buscaba acreditar que allí se realizaba cotidianamente tráfico ilegal de granos, agroquímicos y combustibles. En principio, la Secretaría de Energía caducó inmediatamente la habilitación para funcionar como estación de servicio y luego se clausuraron todas las dependencias adyacentes, incluyendo un bar, a instancias de la administración local.
Los trabajos de fiscalización se extendieron hasta la noche del miércoles y continuaron durante la jornada de ayer.
Cisternas
En la parte trasera del predio se incautaron diez cisternas y se secuestraron tres camiones: uno de ellos en el momento del allanamiento estaba descargando granos en un silo que según explicó Olivera “no tenía razones jurídicas ni comerciales para estar allí”.
Para explicar el modo en que funcionan este tipo de establecimientos denominados puertos secos y húmedos, Olivera sostuvo: “Es el pasaje clandestino de camiones que van cargados a las fábricas y que ahí, no solamente en la jurisdicción de Timbúes sino en otras localidades, entran y lo que en exceso tienen de carga, que a veces es deliberado, lo venden en negro a estos locales. Esto pasa no solamente con el grano, sino también con líquidos como diesel o fertilizantes”. Con la inmensa cantidad de vehículos pesados que llega cada día a la zona, el negocio es millonario.
Una denuncia certera
La investigación que derivó en el operativo desplegado en la localidad de Timbúes, ubicada a sólo 50 kilómetros de Rosario, surgió de una denuncia formal realizada por Norma Castaño, la titular de la Asociación Madres Solidarias de lucha contra el narcotráfico y las adicciones, quien también es denunciante de Hugo Tognoli, el ex jefe de la Policía santafesina que continúa en prisión con varias causas abiertas por presuntos vínculos con el narcotráfico.
El viernes 20 de marzo de este año, Castaño dejó en manos del fiscal de San Lorenzo, Juan Carlos Ledesma, un escrito en el cual se detallaban lugares del Cordón Industrial santafesino donde presuntamente funcionan depósitos clandestinos de granos y combustibles, conocidos respectivamente como puertos secos y húmedos, en los cuales se habrían descargado también hojas de coca.
La denuncia también incluyó nombres de presuntos responsables del tráfico ilegal y se mencionaba a un abogado de Rosario como posible asesor de los delincuentes.
En manos de Ledesma, esa denuncia fue guiando la investigación que derivó en el allanamiento de este miércoles, en el cual no hubo detenciones, pero no se descartan nuevas medidas ordenadas por la Justicia a partir de la documentación secuestrada y según afirmó el secretario de Seguridad de Timbúes, Alfredo Olivera, en el corto plazo “probablemente se sumen nuevos operativos de este tipo en la zona”.
El Argentino Rosario






