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Viernes, 18 Julio 2014

A Alberto “Beto” Cabrera

Por Hugo Cravero

 

 

Y se nos fue el “Beto”.

El muchacho busca vidas, el de Acebal, el pibe que tocaba el bandoneón por unas monedas para ayudar en la casa, el que armó Partido por dónde iba, el entrañable periodista de cada marcha, de cada acto, el cumpa de todos, mi querido camarada…

Cómo puedo disfrazar éste dolor que azota allá donde uno guarda las cosas que más quiere… cómo avanzar en este invierno fatal que nos ha llevado más de un hermano…
El Beto exploró los caminos más arriesgados de la militancia. No fue un comunista de boquilla, sino que en cada espacio le puso el cuerpo a las ideas.

Eterno responsable de la prensa partidaria, el “Betito” emprendió siempre caminos imposibles, cargados de compromisos. Por eso nunca limitó sus horizontes, abrazando a todos en su andar…

Militó por Cuba y se solidarizó con su pueblo, organizó a los periodistas al ritmo de estos tiempos, brindó por el destino de esta América Latina que enamora y supo estar en el correcto lugar de la historia, siempre.

Alguna vez tomando un medio y medio, en un bar colonial en Montevideo, soñamos revoluciones. Nunca sentí con tanta frescura la posibilidad del socialismo necesario para la humanidad. Beto era así de intenso, capaz de hacerte creer que todo puede ser cierto en este planeta chueco.

Perdimos un hermano, ganamos años a su lado… nos faltará desde hoy uno de los necesarios para el fin de las batallas, pero hemos podido construir desde las piedras el futuro, libre de terribles templos…

A pesar de esta tarde de mierda, de este sabor extraño que genera la tristeza, creo que no fue en vano tu paso por estos pagos, el haberte conocido, el saber que tantos como yo fundamos en colectivo el deseo de otra sociedad…

Querido Beto, tanguero del siglo pasado, hombre de la nueva era, gracias por cada minuto que nos brindaste para seguir por la senda de los buenos… gracias por dejarnos ver que el mundo no es tan oscuro ni tan pequeño…