Esto ocurre porque hay propietarios sin escrúpulos que provocan el cierre de un negocio y dejan en la calle a nuestros compañeros.
Por ello, nos vamos a movilizar este jueves, desde las primeras horas del día, en las inmediaciones de Córdoba y Corrientes, para manifestarnos contra la especulación y la avaricia de los propietarios, además de entregar volantes para esclarecer a la opinión pública.
Desde la Asociación Empleados de Comercio hemos advertido sobre este tipo de situaciones y una vez más convocamos a la clase política y a toda la sociedad para que le digamos basta a la usura, a los especuladores y a los usureros cuyo único fin es el lucro sin bandera.
Hoy más que nunca es imprescindible un gran acuerdo nacional en torno al precio de los alquileres, como lo hemos propuesto recientemente en notas presentadas al ministro de Economía de la Nación, Axel Kiciloff; al presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Julián Domínguez: al titular de la Secretaría de Comercio Interior, Augusto Costa, así como a diputados y senadores nacionales.
Queremos recordar que nuestra propuesta, compartida con el CESyAC, se basa en cuatro puntos:
- Para los alquileres de viviendas de uso familiar, un ajuste anual del 20% como nivel de referencia para el mercado inmobiliario.
- Para los alquileres comerciales un ajuste de hasta un 25%.
- Que el primer contrato con el nuevo locatario y/o la renovación no pueda superar el 15% al finalizado, sumando al mismo el ajuste anual de un 20% ó un 25% según corresponda el contrato como se propone en los puntos 1 y 2.
- Que para el alquiler de viviendas familiares no se contemple la obligación de contar con una garantía propietaria, y se pueda cubrir con recibos de sueldo de trabajadores con una determinada antigüedad.
Hoy, ante esta dura realidad de ocho compañeros que pierden sus fuentes de trabajo, volvemos a repudiar enérgicamente los comportamientos especulativos a los cuales recurren, en numerosas ocasiones, los distintos actores del sector inmobiliario. El aumento injustificado y sobrevaluado de los precios de alquileres está impidiendo a comercios y familias, poder seguir realizando su actividad económica o poder acceder a una vivienda digna, aunque sea mediante un contrato de locación. Con esta consecuencia, también se están perdiendo fuentes de trabajo de aquellos empleados mercantiles que observan el cierre del negocio en el que trabajan por el aumento inusitado de los alquileres que abona el comerciante.






