El juez Carlos Gazza dictó prisión preventiva sin plazo para Abel “Barba” Bertoni, de 40 años, imputado por el homicidio de Roxana Andrea Villarreal, de 58, ocurrido el martes 6 de octubre en una vivienda de calle 9 de Julio al 515, en Capitán Bermúdez. Según la hipótesis de la Fiscalía, el hombre habría utilizado un trabajo de albañilería acordado con la víctima como pretexto para ingresar a la casa y cometer el crimen con fines de robo.
El fiscal Aquiles Balbis sostuvo que el ataque ocurrió entre las 10.57 y las 11.36. De acuerdo con la reconstrucción presentada en la causa, una vez dentro de la vivienda, Bertoni habría arrojado a Villarreal al suelo y le habría propinado múltiples golpes en la cabeza que le provocaron la muerte.
Luego, siempre según la acusación, habría retirado las cámaras de vigilancia instaladas en la vivienda y en el patio de ingreso, y escapado por la puerta principal con las llaves de la víctima.
Entre los elementos sustraídos, la Fiscalía mencionó una alianza de oro y un teléfono celular. El preinforme de autopsia consignó un traumatismo craneal severo, edemas faciales y orbitales, hematomas en el hombro derecho y el dorso, y escoriaciones en ambos brazos. El acta médica también registró que la mujer tenía el pantalón y la ropa interior a la altura de los tobillos.
Alexis, uno de los tres hijos de Villarreal, encontró el cuerpo. En declaraciones televisivas, relató que la familia debió realizar el velatorio con el cajón cerrado debido a las lesiones que presentaba su madre. También expresó sus sospechas sobre la posible participación de otra persona, aunque hasta el momento Bertoni es el único imputado en la causa.
Entre las pruebas incorporadas a la investigación hay registros de cámaras de seguridad que, según la Fiscalía, ubicarían al sospechoso en la escena. Las imágenes de una vivienda vecina lo mostrarían saliendo de la casa mientras se limpia las manos con un trapo y descarta unos lentes. Posteriormente, habría regresado y se habría retirado de manera definitiva con una bolsa con pertenencias.
El fiscal afirmó que, entre la salida del sospechoso y la llegada del hijo de la víctima, no se registró el ingreso de otras personas al domicilio.
El acusado fue detenido ese mismo martes en una vivienda de San Lorenzo al 2500, en Capitán Bermúdez. Según el dictamen del médico policial, presentaba heridas en los antebrazos, las manos y los dedos, compatibles con rasguños. Los investigadores consideran que esas lesiones podrían estar relacionadas con un intento de defensa de la víctima.
En el domicilio del sospechoso también se encontraron una camiseta de Newell’s y una gorra blanca, prendas que, según la investigación, coincidirían con las que aparecen en los registros de las cámaras durante el hecho.
Los antecedentes del acusado
Bertoni había cumplido una condena de cuatro años por integrar la asociación ilícita que Alejandro “Chuky Monedita” Núñez dirigía desde la cárcel de Piñero en 2021. La organización estaba vinculada, según la investigación de aquella causa, al narcomenudeo, las extorsiones y los homicidios por encargo.
En agosto de 2021, la entonces Agencia de Investigación Criminal lo había detenido en La Paz y Quito, en Granadero Baigorria. En esa investigación, a cargo del fiscal Pablo Socca, fue señalado como presunto chofer de los sicarios de la organización.
El acusado había cumplido la pena impuesta en aquella causa y se encontraba en libertad al momento del crimen de Villarreal. También figura en registros policiales como víctima de un ataque a tiros ocurrido en marzo de 2019 en barrio La Cerámica, cuando fue internado en estado grave en el Hospital Eva Perón.
Con la prisión preventiva sin plazo, Bertoni permanecerá detenido mientras avanza el proceso judicial. La investigación por el homicidio de Villarreal continúa con testimonios, registros de cámaras de seguridad, prendas secuestradas y peritajes sobre las lesiones de la víctima y del imputado.
Página 12 - El Urbano Digital








