La Justicia de San Lorenzo condenó este martes a Libardo Quintero Maya, de 42 años y nacionalidad colombiana, a 4 años y 6 meses de prisión efectiva, además de cinco años de inhabilitación para conducir vehículos y el pago de una reparación económica a las víctimas, por el delito de homicidio culposo agravado por un accidente de tránsito. La sentencia corresponde al hecho ocurrido el 5 de abril de 2026 en Capitán Bermúdez, donde fallecieron Silvia Bogado y Florencia Ayelén Sosa.
La condena fue dictada este martes 4 de agosto durante una audiencia realizada de manera virtual, en la que el juez de Primera Instancia Eugenio Romanini homologó el procedimiento abreviado impulsado por el fiscal Maximiliano Nicosia Herrero, con la conformidad de la defensa y de las partes intervinientes.
Según la investigación de la Fiscalía, el siniestro ocurrió alrededor de las 2.50 en la intersección de avenida Belgrano y Paraná, en Capitán Bermúdez. Quintero Maya conducía un Volkswagen Gol Trend cuando cruzó hacia el carril contrario e impactó de frente contra una motocicleta Motomel Blitz 110 cilindrada en la que circulaban Silvia Bogado y Florencia Ayelén Sosa en sentido norte-sur.
Como consecuencia del violento choque, Florencia Ayelén Sosa falleció en el lugar, mientras que Silvia Bogado murió posteriormente en el Hospital Eva Perón de Granadero Baigorria, ambas a causa de los graves politraumatismos sufridos.
La investigación también determinó que, tras el impacto, el conductor no asistió a las víctimas y escapó del lugar. Fue perseguido por un automovilista que presenció la situación y logró interceptarlo a unos 600 metros del sitio del siniestro. Sin embargo, el acusado abandonó el vehículo y huyó a pie cruzando las vías férreas hacia el barrio Copello, donde finalmente fue detenido por la policía en la intersección de Bahía Blanca y avenida de los Granaderos.
La Fiscalía acreditó que el condenado circulaba infringiendo múltiples normas de tránsito: invadió el carril contrario, no condujo con el debido cuidado y prevención y manejaba con 1,94 gramos de alcohol por litro de sangre, casi cuatro veces por encima del límite permitido.
Además de la pena de prisión efectiva, la sentencia impuso cinco años de inhabilitación especial para conducir vehículos automotores y estableció una reparación económica para las víctimas, en el marco del acuerdo de juicio abreviado homologado por la Justicia.






