El Tribunal integrado por los jueces Eugenio Romanini, Marisol Usandizaga y Gabriel Fajardo condenó este martes 9 de junio a Alexis Lobos a la pena de prisión perpetua por el delito de homicidio calificado criminis causa en tres hechos, en calidad de autor. La sentencia fue dictada en los Tribunales Provinciales de San Lorenzo por el triple crimen ocurrido en enero de 2024 en Capitán Bermúdez.
La investigación, encabezada por la fiscal Luisina Paponi, determinó que Lobos asesinó a Santiago Ochoa, Emiliano Saucedo y Eber Ramos con el objetivo de apropiarse del dinero que las víctimas le habían entregado bajo promesas de operaciones de cambio de moneda extranjera.
Según la acusación, el primero de los hechos ocurrió el 12 de enero de 2024 alrededor de las 21 30 en una vivienda de calle 13 de Marzo al 300 de Capitán Bermúdez. Hasta allí habían concurrido Santiago Ochoa y su compañero de trabajo Emiliano Saucedo para reclamar la devolución de $891.000 que Ochoa le había entregado semanas antes, más los intereses prometidos por el imputado, alcanzando una suma total de $1.265.000.
Una vez en el domicilio, Lobos los atacó utilizando una maza de tres kilos y una cuchilla tipo Tramontina. Ambos fallecieron como consecuencia de graves heridas cortantes en el cuello y traumatismos severos de cráneo.
La Fiscalía también acreditó que, minutos antes de la medianoche del mismo día, Eber Ramos se dirigió al domicilio de Lobos para retirar 4.000 dólares que el acusado le había prometido entregar a cambio de $4.400.000 que había recibido horas antes. En esa ocasión, Lobos volvió a utilizar una maza y una cuchilla para atacar a la víctima, provocándole lesiones fatales similares a las sufridas por Ochoa y Saucedo.
De acuerdo con la acusación, el móvil de los tres homicidios fue el apoderamiento del dinero que las víctimas habían entregado previamente al condenado.
En la misma causa también fue condenado Luciano Palacios, quien recibió una pena de seis años de prisión efectiva mediante un procedimiento abreviado realizado el 18 de noviembre de 2025. Fue hallado responsable de los delitos de encubrimiento por favorecimiento real y receptación dolosa agravada, al tratarse el hecho precedente de un delito especialmente grave.








