El vecino de Baigorria elige Facebook como su red social de preferencia.
Ese ciudadano que busca informarse, saber algo más de su localidad, que indaga, y en muchos casos, juzga a sus gobernantes, lo hace desde allí.
Es decir, el baigorriense de 30 años en adelante, atento a la social media y la noticia local, es predominantemente feisbukero.
Por allí, desde hace unos años, pasa el mayor tráfico noticiable. Los medios de comunicación, en especial los portales de actualidad de la ciudad, postean sus materiales en ese lugar, sabiendo que habrá una pesca fructífera de lectores y cíbernavegantes.
Baigorria tiene ahí un espacio de debate político también.
En algunos casos honesto.
Y a veces, no.
Demasiadas veces, se diría.
El filosofo alemán, Markus Gabriel 2, sostiene que en las redes sociales impera la lógica del odio. “Una red social es pura socialidad y un sistema social presupone disenso entre los actores. Un grupo es un conjunto de perspectivas, que puede resultar en cooperación o en odio y destrucción. Lo que falta en las redes sociales es la interacción real entre los cuerpos. Entonces es mucho más fácil producir puro disenso sin solución. Odio es disenso sin solución. Las redes sociales producen odio porque no hay manera de resolver un conflicto. No hay un sistema legal en Facebook, no hay tribunales.” 3
Asimismo hay personas que se expresan por la falta de servicio, la escasez de respuestas, el abandono de un Estado en los barrios populares. Zygmunt Bauman 4 supo decir en una entrevista que: “...lo que podemos llamar la crisis de la democracia, es el colapso de la confianza. La creencia de que los líderes no sólo son corruptos o estúpidos, sino que son incapaces. Para actuar se necesita poder: ser capaz de hacer cosas; y se necesita política: la habilidad de decidir qué cosas tienen que hacerse...” 5
Entonces es por ahí donde se cuelan determinados factores que hacen que la comunidad baigorriense se active. El descontento a la gestión municipal, lo fácil que es opinar detrás de un ordenador o celular, el imaginario popular que en la política los funcionarios se enriquecen, y el desgobierno de las redes, hacen un cóctel para meter la campaña electoral en juego, cada vez que se pueda.
El fenómeno de Facebook en la ciudad se lo puede comparar con lo ocurrido a mediados de los 90' cuando las radios de FM capitaneaban las audiencias y los ánimos políticos contra la gestión comunal. En esos días había un par de audiciones tuvieron a mal traer a los intendentes Humberto Sdrigotti y Alfredo Secondo.
Las estaciones radiales hacían su debut en el público desde el periodismo, junto a la protesta y el llamado telefónico de los oyentes, a veces anónimo, contra el oficialismo de turno.
Hoy pasa algo parecido, sólo que por otros canales de comunicación.
En la carrera para la intendencia del 2019, hubo muchos perfiles falsos en la red social de Mark Zuckerberg 6. De todos los bandos, oficialistas, opositores, filo oficialistas, pan opositores, se apuntaron a la aventura del insulto y el vacío de contenido en las opiniones.
En medio de la locura, el consumidor de la social media, de manera casual, sin saber, se metía en los temas, sumando likes, comentarios, re posteando fake news.
Fotos privadas de concejales, enfermedades supuestas de funcionarios, dinero de cohechos, proyectos infundados.
Un disparate tras otro, avalado, en varios casos, por los mismos políticos o candidatos.
En medio de toda esa desidia, la gente.
La estrella de ese sainete fue el facebook trucho a nombre de Cipriano Reyes. Del perfil no existe vestigio alguno hoy en día.
A diferencia de otros, Cipriano tenía capacidad gramatical al escribir, claro y con una sintaxis respetable, que suponía detrás a una persona, o varias, con conocimiento periodísticos y narrativos.
Reyes ponía nervioso al magliaismo. Tenía data desde adentro del edificio comunal. Números duros, conocía proyectos antes que otros militantes cercanos a Adrián Maglia lo supiesen.
A diferencia de otras cuentas falsas, Cipriano no estaba en lo pequeño, para eso estaban los otros trolls más mundanos.
Pues, a 14 meses de las elecciones de medio término, en plena cuarentena pandémica, volvieron los trolls, los perfiles truchos, los agravios, y la candidez de tantos en sumarse, engrosando la animadversión.
Pero hay una cuenta que no es falsa. Todo lo contrario.
Sigue los pasos de aquel extinto Cipriano Reyes en los datos vertidos y en el encuentro coloquial de los textos.
Crónicas de Baigorria, como se llama el facebook, se diferencia de Reyes porque no se oculta. Quien escribe es Marcelo Sicoff, vecino de barrio Centro, que firma sus redacciones y pone su foto en el muro.
Con un prosa cuidada y reflexiva, el psicólogo, que también participa como administrador de la fan page, Baigorria Verde, la organización no gubernamental ambientalista citadina que ha denunciado a la gestión Maglia por varios temas, entre ellos las antenas celulares y la quema de cavas en zonas rurales, ha logrado un buen nicho de seguidores.
Un variopinto, muy sui generis, acompañan sus notas en primera persona, alejándose del género periodístico que quiere abordar, como es la crónica. Vecinos comunes, políticos atentos para sumarse a sus reclamos y denuncias, la muchachada trolls anti magliaista, fachos descascarados, troskos lisérgicos y algún que otro personaje que ya está de vuelta, son su público fiel, que aumenta cada día más.
El facultativo saca de eje al cotorro oficialista. Como lo hizo Cipriano en sus tiempos de gloria.
De manera lógica ya hay quien afirma que detrás de los escritos están sus intensiones políticas electorales. Cuestión notoria, y no excluyente, en sus argumentaciones textuales.
Queda claro que nada de lo que ocurra en Facebook, donde la política local pase, es inocente.
Y no está mal.
No lo fue allá en los años 18 y 19. Y no lo es ahora.
Como tampoco son éstas líneas.
1 Hugo Cravero, licenciado en Periodismo, locutor nacional, docente ISET 18. Director Grupo Urbano
2 Markus Gabriel, filósofo alemán especializado en metafísica, epistemología y filosofía post-kantiana, creador del “Nuevo Realismo” a partir de uno de sus libros más emblemáticos: El mundo no existe, donde postula que “solo existe algo cuando acontece en el mundo” y que “nadie puede hacerse una imagen del mundo ya que no existe
3 “El odio es la lógica de las redes sociales", recuperado el 9 de mayo de 2020 de, https://www.pagina12.com.ar/203559-el-odio-es-la-logica-de-las-redes-sociales
4 Zygmunt Bauman (Poznan, 19 de noviembre de 1925 – Leeds, 9 de enero de 2017) fue un sociólogo, filósofo y ensayista polaco-británico de origen judío. Su obra, que comenzó en la década de 1950, se ocupa, entre otras cosas, de cuestiones como las clases sociales, el socialismo, el Holocausto, la hermenéutica, la modernidad y la posmodernidad, el consumismo, la globalización y la nueva pobreza. Desarrolló el concepto de la «modernidad líquida», y acuñó el término correspondiente. Junto con el también sociólogo Alain Touraine, Bauman recibió el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades 2010.
5 Zygmunt Bauman: “Las redes sociales son una trampa”, recuperado el 9 de mayo de 2020 de, https://elpais.com/cultura/2015/12/30/babelia/1451504427_675885.html
6 Mark Zuckerberg (White Plains, Estados Unidos; 14 de mayo de 1984), es un programador y empresario estadounidense, uno de los creadores y fundadores de Facebook. Para desarrollar la red, Zuckerberg contó con el apoyo de sus compañeros de la Universidad de Harvard, el coordinador de ciencias de la computación y sus compañeros de habitación Eduardo Saverin, Dustin Moskovitz y Chris Hughes








