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Domingo, 08 Marzo 2020 En la isla baigorriense

Piden más control en el río Paraná

Silvia fue atropellada el martes pasado por un taxi lancha cuyo timonel tenía la licencia vencida desde 2012, en juridicción local. Es el más reciente de una larga lista de incidentes frente a las costas de Rosario y el cordón industrial. El colectivo Amigos de la Isla interpela a Prefectura, clubes y guarderías náuticas

El complicado panorama del Delta del Paraná frente a Rosario y Granadero Baigorria no sólo incluye la quema indiscriminada de pastizales en las islas, sino la seguridad de los navegantes, en particular aquellos que transitan el río en embarcaciones a remo. Este martes hubo un nuevo siniestro, entre un taxi náutico y un kayak conducido por una mujer que resultó con varias heridas. No es el primero. El colectivo Amigos de la Isla recordó el creciente número de estos incidentes y reclamó reforzar los controles por parte de los responsables primarios, como Prefectura Naval, y de los clubes y guarderías desde los que parten las lanchas.

“El número de este tipo de accidentes crece año a año en la misma proporción en la que crece el parque náutico de la ciudad. Y si bien todo aquel que sale a navegar en una embarcación a remo, vela o motor debe obrar en forma prudente y responsable, cuanto más grande o mayor velocidad desarrolle la misma, mayor es el grado de responsabilidad que debe asumir su conductor, debido a que aumentan los potenciales daños que se pueden producir a propios o terceros en caso de accidente. Ni hablar de la responsabilidad que le cabe a los conductores profesionales (aquellos que trasladan pasajeros)”, señala el mensaje difundido por Amigos de las islas.

El último de una larga lista

Este martes,Silvia Perals, una kayakista rosarina de 38 años, fue la protagonista del último capítulo de una serie conocida. Eran las 18.30. La mujer estaba por llegar al parador Puerto Pirata, frente a Granadero Baigorria, cuando, según relató, escuchó el motor de una lancha cada vez más fuerte. Cuando se dio vuelta, tenía un taxi náutico –servicios de traslado a las islas en lanchas– encima. Gritó, pero el joven conductor de la embarcación, pese a la maniobra que intentó, la golpeó. Cayó del kayak y quedó bajo el casco de la otra embarcación. El auxilio de un tercero fue necesario para liberarla. Y sufrió varias heridas: cortes y golpes en cara, cuello, espalda, brazos y piernas.

Lo peor es que cuando le pidió los datos al conductor del taxi náutico que la atropelló, el muchacho esquivaba la solicitud. Es que tenía la licencia de timonel vencida desde 2012. Manejaba una lancha de “servicio” sin la habilitación correspondiente. Sin embargo, se quejó Silvia, fue el dueño de la embarcación que la atropelló quien se hizo presente luego para recriminarle a ella que los navegantes en botes a remo salen al río en forma irresponsable.

“Creemos que los controles deben ser mayores y permanentes por parte de las autoridades y que todos los años, al comienzo de la temporada, los clubes y guarderías deben realizar campañas de concientización para «recordarle» a sus socios y clientes las normas básicas de navegación”, continúa el comunicado del colectivo que, antes, aclara que la responsabilidad principal sobre la seguridad en la navegación corresponde a Prefectura Naval.

Amigos de la Isla recordó los últimos siniestros náuticos de mayor trascendencia, con la aclaración de que hay otros muchos que suceden, en particular, los días de semana. Esas jornadas, el río luce atestado de embarcaciones a motor, lo que coincide con el inusitado crecimiento del parque náutico que registra Rosario desde hace unos años.

El Ciudadano – El Urbano Digital