La disputa entre vecinos y el Municipio de Granadero Baigorria, por la instalación de una torre para telefonía celular en el predio de la ex Casa de la Cultura, antigua estación de trenes, y futuro Concejo Deliberante baigorriense, ha entrado en un impasse de diálogo entre las partes.
Es por eso que El Urbano Digital buscó información de primera mano para poder aclarar qué es lo que realmente el Estado local está llevando adelante. Según pudo saber este portal noticioso, las construcciones de los monopostes, en espacios de propiedad de la municipalidad de Baigorria, fue autorizada en 2016 por una ordenanza, la 4.933/16, votada por unanimidad por el Concejo.
La norma fue elaborada por el ejecutivo para el ordenamiento de las antenas para teléfonos celulares, que en la ciudad no tenían ningún tipo de encuadre legal. En sí, para ese año en la ciudad había, y hay, tres torres, sin un control sobre lo que irradian y mucho menos sobre la calidad de las obras. Dos de las estructuras están dentro del Club Botafogo, y la tercera en la empresa Argental. Es de aclarar que se supone que hay otras estaciones, de menor potencia, en lugares de la ciudad, pero no están detectadas por el Municipio.
La ordenanza citada no sólo normaliza que las antenas deben adecuarse a la tecnología aprobada por el Ente Nacional de Comunicaciones (ENACOM), sino que todas las torres deben estar en predios estatales de la comuna citadina. Ellos son: Cementerio El Redentor, camping municipal, corralón municipal de barrio San Miguel, vecinal de San Fernando, Estación Esperanza, edificio municipal, planta de recicladora de residuos urbanos, ex Casa de la Cultura.
Desde la aprobación y promulgación de la ley vernácula, ya se han instalado tres antenas, que están en funcionamiento. Ellas son las del cementerio, la planta recicladora de residuos y del camping. Asimismo en la vecinal de San Fernando ya está realizada la base, y en Estación Esperanza está construida la estructura.
El vacío que existía previamente a la ordenanza había estimulado a aventurados que, ante la falta de señal en los teléfonos celulares, habían llegado acuerdos particulares con las empresas para poner en el fondo de su casa una torre. Así ocurrió en San Miguel, que un vecino ya había hecho el pozo para la construcción de una antena.
“Con la ordenanza el Municipio tiene el control de los que se instalada, dónde y qué tecnología, supervisada por el ENACOM”, dijo a El Urbano una fuente comunal. A su vez el Estado local se asegura cobrar la autorización de la obra civil y un canon anual por el uso del espacio municipal.
“Cada antena tiene un expediente y están debidamente supervisadas por el municipalidad”, afirmaron. Otro consultado para esta crónica, integrante del Concejo, justificó la ordenanza en un contexto de futuro para la localidad. “Una empresa que busca radicarse en una ciudad hace preguntas claves, como el tema de potencia energética, gas natural, conectividad y comunicaciones de celulares. En una ciudad donde no hay señal, es difícil que vengan inversiones”, dijo.
Diálogo con los vecinos
Debido al pedido de vecinos, acompañados por la ONG Baigorria Verde, el Municipio habilitó el diálogo. Reuniones con integrantes del ENACOM y de la municipalidad, junto a concejales, fueron desarrolladas para poder avanzar en el tema.
Los responsables del ente nacional manifestaron que esta tecnología genera una baja irradiación al medio ambiente. Asimismo, y para poder desmitificar a las antenas, los referentes del ENACOM se comprometieron en la medición de las torres, y de ir a casas y departamentos, linderos a la obra, para medir la irradiación en las viviendas.
Las mediciones en 2016 y 2017 en la ciudad dio que Baigorria está 500 veces por debajo de las tolerancias irradiables aceptada por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
A su vez desde el Municipio se volvió a remarcar que nada indica que las antenas de celulares generen alguna enfermedad a los seres humanos. “Desde la OMS y el ENACOM no se tienen datos corroborados que las antenas contaminen”, sostuvieron
Antenas amigables
La tecnología utilizada en las antenas en las torres habilitadas en Baigorria son las denominadas como “amigables”. Las mismas son las únicas que aprueba el ENACOM.
De la página del mismo ente se puede leer que estas antenas emiten una radiación menor a las anteriores, pero que se necesitan más cantidad de ellas para poder brindar una mayor cobertura.
En Baigorria hay empresas que no logran dar un buen servicio, y hay barrios donde no hay 4G. Según se dijo con la totalidad de las antenas en funcionamiento la ciudad sería una de las localidades santafesinas de mayor cobertura.
Las torretas son de baja estaturas, con un máximo de 25 metros de altura, y monopostes, evitando grandes riendas y estructuras de hierro.
“Es Estado municipal tiene de esta manera el control de las antenas instaladas, desde la tecnología que se usa, hasta la obra civil que la construye. Antes no esto no pasaba. Había una anarquía”, sentenciaron desde Chacabuco 1050.








