Columnas, guardas raid, cordones y boca calles han sido pintarrajeados una y otra vez por hinchas de los dos equipos de fútbol más importantes de interior del país. Newell’s y Central han invadido con sus colores varios barrios de la ciudad como parte del folclore futbolístico.
No hace más de un mes y en sintonía con lo que ocurre en la ciudad de Rosario, las muchachadas canallas y leprosas, brocha en mano, comenzaron una guerra colorida.
Noche tras noche, los jóvenes pintan y re pintan lo pintado por la otra parcialidad.
Se sabe que no ha habido ningún inconveniente entre las barras y que no se han pintado viviendas partículas, sólo lugares públicos en calles, veredas y postes de luz.






