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Sábado, 23 Mayo 2026

Mario Rosales, la política detrás de la política

Entre mates, reuniones y encuentros Marito lleva adelante un rol silencioso en el Municipio de la ciudad. Una espada valiosa que cuenta Maglia para afianzar su gestión en víspera del 2027

Escrita por el licenciado en Periodismo, Hugo Cravero

Algunos llegan y consultan en Mesa de Entrada. Otros preguntan a algún conocido. Y hay quienes directamente van a la oficina del “Tío Mario”.

En el pasillo que da al sur del patio del Palacio Municipal, en el último cuartito con vidrios biselados, frente a las cabinas donde se cobran impuestos, tasas, trámites o multas, está el espacio donde Mario Rosales hace algo que pocos hacen dentro del Municipio: política.

El lugar de trabajo del hombre que fue cuatro veces concejal de la ciudad y, en varias oportunidades, presidente del Concejo Municipal, es reducido. Apenas dos mesas, un par de sillas, un armario casi decorativo, una pava eléctrica, el mate, el termo y un cuadro de Evita, pintado por el artista baigorriense Elvio "Vasco" Saracíbar, como una presencia protectora de la escena.

Mario ocupa un cargo otorgado por el intendente Adrián Maglia cuando éste culminó su mandato en el Concejo el pasado 10 de diciembre de 2025. Formalmente, su función es una especie de coordinación entre el Ejecutivo y el Legislativo. Sin embargo, Rosales se ocupa de mucho más que de articular entre concejales y secretarios de Estado.
Por su oficina pasan todos. Y cuando se dice todos, es todos. Desde oficialistas hasta opositores. Cuadros políticos locales y regionales se acercan a compartir unos mates con “Marito”.

Pero sus encuentros no son solamente de camaradería. En ese pequeño despacho se conversa, se reflexiona y muchas veces se acercan posiciones. Allí, en voz baja, se intenta destrabar conflictos y construir acuerdos.

Sin embargo, quizás lo más importante que hace Mario Rosales en su oficina es resolver problemas de vecinos. Muchos saben que “Marito” siempre está. Golpean tímidamente la puerta y él escucha, toma nota y promete intentar ayudar. “Si puedo, te doy una mano”, suele decir con honestidad.

“Yo a veces escucho alguna discusión en el patio, me acerco al vecino, lo invito a tomar un mate y trato de ayudar”, comenta en off Rosales, exhibiendo la experiencia acumulada en casi veinte años de militancia dentro del Estado local.

Mario llega temprano. A las siete de la mañana, como en sus tiempos de concejal, ya está sentado en su oficina, atento a los reclamos de los vecinos y tratando de colaborar con el Ejecutivo municipal. Rosales lleva en si una Secretaría de Gobierno paralela, pues la que encabezada Osvaldo Aymo carece política territorial y de vínculos cercanos con la ciudadanía. En cuentas del propio Marito desde que comenzó a trabajar en su nuevo despacho atendió a más de 250 vecinos

En tiempos donde la empatía parece escasear en la gestión pública, Rosales aporta a la administración de Maglia ese oxígeno político que todavía resulta indispensable para sostener cercanía, contener conflictos y dar respuestas a los baigorrienses.