La búsqueda de una semana terminó con la confirmación más temida. El cuerpo de Benjamín Scerra, el joven de 19 años oriundo del barrio Santa Rita de Granadero Baigorria, fue hallado el jueves a la noche en el monte de Celulosa, dentro del predio de Celulosa Argentina S.A., en Capitán Bermúdez. El cadáver estaba semidesnudo, tapado con una chapa, con una herida de arma blanca en el cuello.
El fiscal Carlos Covani, a cargo de la causa, ordenó de inmediato la intervención del gabinete criminalístico de la Policía de Investigaciones. Dada la dificultad de acceso al sector —una zona de monte tupido dentro de un predio privado— Bomberos debió asistir en el procedimiento de levantamiento del cuerpo.
Cómo llegó la pista
Los llamados al 911 del jueves por la tarde orientaron el operativo hacia esa zona. La información recibida por la policía ubicaba al joven desaparecido en una vivienda del monte de Celulosa en la madrugada del sábado anterior, la misma noche en que salió de su casa y no volvió. La investigación reconstruyó que Benjamín habría llegado hasta ese sector y mantenido una discusión con un hombre conocido en la zona.
Según se pudo reconstruir, el sospechoso, que permanece prófugo, habría intentado comercializar pertenencias del joven —ropa y teléfono celular— en los días posteriores al crimen. Un menor de edad vinculado al caso fue aprehendido y quedó a disposición de la justicia.
La investigación sigue abierta
La causa tiene por delante determinar la autoría del crimen y reconstruir el contexto en que Benjamín llegó hasta ese rincón del monte de Celulosa aquella noche. Qué lo unía a ese lugar y a las personas que lo frecuentan son líneas de investigación que la fiscalía mantiene activas.






