El Concejo Municipal de Granadero Baigorria atraviesa una etapa de cambios profundos. La nueva gestión encabezada por su presidenta, Gisela Da Ponte, se encuentra enfocada en ordenar y transparentar los actos administrativos, fortalecer la institucionalidad y abrir el Concejo a los vecinos, consolidándose como un espacio de representación real de las necesidades de la comunidad.
En este proceso de reorganización, Da Ponte declaró que: “Nos encontramos con un esquema de funcionamiento que dista mucho de los estándares que debe tener un poder del Estado. El manejo administrativo y financiero del concejo se ha desarrollado durante años de manera informal, sin reglas claras, sin procedimientos estandarizados y sin herramientas propias, más parecido al de una verdulería que al de una institución que debe garantizar control, legalidad y previsibilidad”.
Además, refiriéndose a la mencionada autarquía del concejo, expresó que: “El Concejo no cuenta con recursos propios, cuentas operativas ni ordenanzas que le permitan funcionar de manera independiente del Poder Ejecutivo. Hasta la fecha, la administración de los recursos vinculados a su funcionamiento estuvo completamente centralizada fuera del ámbito legislativo, lo que dejó al cuerpo deliberativo sin autonomía real y sin capacidad de control sobre su propia gestión”.
Frente a esta situación, la nueva gestión decidió iniciar una etapa de transición ordenada y responsable, orientada a construir la autarquía sobre bases sólidas. Para ello, se puso en marcha un proceso de revisión y auditoría interna de los servicios y recursos disponibles, y se solicitó formalmente el acceso a balances y estados contables, entendiendo que la información pública es un pilar fundamental de la transparencia institucional.
En paralelo, se inició un proceso de modernización administrativa que incluye la despapelización del concejo, con el objetivo de optimizar recursos, agilizar trámites y reducir gastos innecesarios. Al respecto, Da Ponte dijo: “Estas medidas apuntan a dejar atrás prácticas improvisadas y avanzar hacia una administración profesional, acorde a la responsabilidad que implica gobernar una institución clave para la democracia local”.
Desde la presidencia del Concejo remarcan que este proceso “no busca confrontar, sino poner orden donde hubo desorden, reglas donde hubo improvisación y transparencia donde durante años primó la informalidad”.
Como afirmó Gisela Da Ponte al asumir la presidencia: “Hoy se materializa una forma nueva de hacer política, una que deja atrás el manejo discrecional, que se toma en serio las instituciones y que trabaja para que Granadero Baigorria tenga un Concejo fuerte, moderno y al servicio de los vecinos”.






