La alianza implicó que Antonella García y Adrián Milo junto a Fontana impusieron a Gisela Da Ponte para presidir el Concejo Deliberante y así manejar la caja del recinto.
La noticia dejó atónitos a los simpatizantes del peronismo en general como a los del Movimiento Evita en particular dado que se sabe de las diferencias que hay entre ese partido y La Libertad Avanza, algo que García decidió romper. También se escucharon quejas del campamento libertario por la decisión de Fontana de aliarse a García, a quien ubican en las antípodas de los ideales libertarios.
Además del acuerdo político inédito la situación favorecerá la creación de nuevos cargos en el Concejo, elevando el gasto político de la institución y favoreciendo incluso la creación de dichos cargos a familiares directos.






