El robo de cables de cobre del tendido en desuso telegráfico en la ciudad se sumó a los micro hurtos que se suceden de manera cotidiana.
Así lo pudo corroborar este medio luego de la escalada de robos de los hilos de alambre de cobre que unían la antigua red de telégrafos que iba a la vera del ferrocarril Mitre. En la ciudad los hechos se repiten en cercanía de la vieja estación de trenes, donde en la actualidad funciona el Concejo Deliberante local.
La metodología de los robos es en formato hormiga y tienen un trabajo previo. Con una suerte de boleadoras, creadas con piedras, los ladronzuelos logran bajar el alambre y luego con contrapeso obtienen bajar el tendido. A veces el robo tarda varias jornadas, donde el cable queda pendulando de manera peligrosa en cruces de calles, como pasaje Obligado.
El botín, una vez ya en el suelo, es cortado y enrollado para venderlo en compraventas de la ciudad y zona donde no se pregunta demasiado la procedencia de los objetos a comercializar.
Es de decir que en el tendido de que va desde la Estación hasta casi Eva Perón el trabajo de pillaje está casi concluido, pero en otros tramos el cobre sigue allí, sin uso y a disposición de cacos deseosos de generar recursos con un elemento que alguna vez sirvió para comunicar a millones.






