
"Yo ya estoy feliz. Quiero verlo, conocerlo, dentro mío hay amontonados 39 años", dijo Delia que ayer habló por teléfono con su nieto que reside en el exterior
Rubeo: “El mejor homenaje que podemos rendir al General es continuar trabajando para que el Estado siempre esté junto a los trabajadores, a los desposeídos, y a los más humildes”